Aportes Nueva Biología a la práctica de la Educación Prenatal

Aportes de la Nueva Biología para la práctica de la Educación Prenatal

Resumen de la intervención de María Jesús Blázquez en la mesa redonda «Educación Prenatal y Pedagogía Prenatal«, que tuvo lugar dentro del VI Simposio Internacional de Educación “Ampliando Fronteras de la Pedagogía”, celebrado en Madrid los días 23 y 24 de mayo de 2019, organizado por la Red Iberoamericana de Pedagogía (REDIPE), la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid.

La vida intrauterina y la huella prenatal
Conocer la trascendencia que tiene el comienzo de la vida, desde la concepción, es importante para todas las personas, porque nos afecta a lo largo de la vida.  Y todavía más para el profesorado, que está en contacto con niños o adolescentes, que tienen más cercano a su niño o niña interior.

Existen diversos métodos de acceder a las memorias de nuestra vida prenatal, y volver a vivir escenas de la película de nuestra infancia, que han generado memorias activas que nos interfieren en nuestra vida adulta.

Concebir, gestar, parir, nacer, amamantar, son actos de salud y amor

La medicalización del comienzo de nuestra vida nos ha desconectado de nuestra capacidad intuitiva, nos ha llevado a un entreguismo a los expertos. Desconocemos la fisiología de los procesos porque no se aprende ni en los institutos ni en las universidades. La gestación se vive bajo la presión de numerosas pruebas médicas, que generan estrés a la madre y a la criatura, y a la familia.

Necesitamos interiorizar el concepto de hábitat en nuestro propio ser. Vivimos en desconexión, sin sentir que somos parte de la naturaleza. Estudiamos Ecología, pero en ecología no se estudian las necesidades básicas del ser humano al comienzo de la vida, y en Medicina tampoco se estudian desde la perspectiva de la ecología.

Sin embargo, desde antes del nacimiento estamos inmersos en un hábitat que nos permite ser y existir.

Hábitat prenatal

Nuestro primer hábitat es el celular. Todos hemos sido una célula, que supo lo que tenía que hacer.

¿Cómo sabe la célula lo que tiene que hacer? ¿Qué aspecto esencial hemos olvidado al estudiar la vida solamente desde una perspectiva materialista y mecanicista? ¿Qué conocemos de nuestro primer hábitat, el útero de nuestra madre? ¿De qué manera y cómo nos muestran los textos escolares el útero? ¿Conocemos su anatomía, fisiología, histología…?

¿Cuál es el primer hábitat del recién nacido, que permite que pueda desarrollar sus funciones vitales? Naturalmente, el cuerpo de su madre. Esto, que puede parecer tan sencillo y natural, se ha olvidado y han sido necesarios muchos años para recuperarlo.

No hubo criterios científicos en la separación de madres y criaturas, ni en la fabricación de la leche materna, todo fue por intereses económicos. Y cien años después se demostró que lo que más necesita un recién nacido, y si es prematuro todavía más, es estar en contacto piel con piel con su madre. Y con la lactancia materna ha sucedido lo mismo: es la mejor para ambos, madre y criatura

Durante la vida intrauterina nos impregnamos de todas las influencias que recibe nuestra madre

Influencias sensoriales, acústicas, gustativas, olfativas, táctiles, visuales.

Influencias afectivas, pensamientos, sentimientos y emociones de la madre

Y « grabamos » la información, que perdura años después.

En el periodo prenatal grabamos información que perdura años después

¿Cómo es posible que guardemos memoria del comienzo de nuestra vida?

¿Qué capacidad tiene la célula para “enterarse” y recibir toda la información?

¿Cómo es posible que una persona adulta pueda revivir un momento de angustia o soledad que tuvo su madre mientras estaba en su vientre?

Para comprender algunas de estas preguntas necesitamos estudiar la célula no como una bolsa que recibe sustancias, sino como una antena capaz de recibir y emitir.

La nueva biología nos muestra la célula, nuestro hábitat celular en conexión.

Matriz viviente

Nuestras células funcionan como antenas que se enteran todas a la vez de lo que sucede. Nuestro organismo funciona, como dice el doctor James Oschman, como una matriz viviente, que se extiende por todo el cuerpo, forma una red electrónica semiconductora, gracias al agua que forma un 70 % y a las fibras de colágeno que se comportan como cristales líquidos.

Todo está en conexión gracias a las integrinas de las membranas que se enroscan hasta siete veces en la membrana, entrando y saliendo; y conectando con el citoplasma en el que, gracias a los microtúbulos que constituyen el citoesqueleto de la célula (que le da soporte a la célula), y que además funcionan como la fibra óptica; constituyen el internet corporal, son como las cuerdas de nuestras células, responden a nuestra posición, masaje, al canto, la música, el baile, la palabra.

El doctor Máximo Sandín nos recuerda que el  ADN gira y se retuerce como un danzarín envuelto en una nube de proteínas que pululan alrededor.

Y Mae Wan Ho, decía: ¿Querría alguien invertir en la ingeniería genética si supiese lo fluidos y adaptables que son los genes y el genoma?

La danza de la vida

Existe una resonancia entre la vibración del ADN y el latido cardíaco, de manera que los estados emocionales, la musicalidad de nuestro corazón, influyen en el plegado del ADN y, por lo tanto, en la activación o silenciado de los genes. La musicalidad del corazón llega a cada célula del cuerpo y al ADN.

Los genes no lo son todo

La Epigenética nos muestra que el ambiente influye en la manifestación de los genes.

Los gemelos univitelinos presentan igual genoma y, sin embargo, tendrán diferencias a lo largo de la vida.

El genoma no es suficiente

El llamado epigenoma, las marcas epigenéticas, hacen que los genes se silencien o activen; y estas marcas se forman según los alimentos, pensamientos, hábitos.

El llamado dogma central de la Biología, según el cual un gen codifica para una proteína que influye en un determinado carácter, ha quedado totalmente desfasado. Una sola secuencia del ADN codificante puede dar lugar a una gran variedad de proteínas (más de 30.000, según sean las influencias ambientales).

Prueba de ello son las diferencias entre afectados de cáncer en unas regiones u otras según sean las condiciones ambientales, de manera que podemos afirmar que el cáncer es más un efecto del código postal que del código genético.

El ADN puede ser reprogramado

El grupo de investigación de Gariaev Petrovich demuestra que el ADN puede ser reprogramado por palabras y frecuencias de radio y luz modulada.

Los investigadores occidentales cortan genes individuales de las hebras de ADN y los insertan en otro lugar.

El ADN puede ser reprogramado

Cantar

Cantar nanas, el canto prenatal, es una forma de conectar con el bebé, facilita el buen nacimiento y la crianza.

Hay muchas más formas. La criatura durante su vida intrauterina se impregna de todo lo que la madre vive y le rodea.

El sonido moldea la materia. La palabra, el canto, la danza, también. Moldean a la criatura.

Todo vibra en el Universo

El sentimiento que los padres tienen

El sentimiento que los padres tienen, lo que hablan el uno con el otro al concebir, son importantes condiciones de programación del código genético.

Durante la vida intrauterina se pueden producir alteraciones emocionales de la criatura. Se ha podido ver, mediante ecografía, la reacción del bebé en el vientre de su madre cuando sus padres mantienen una discusión violenta. Si eso se repite en diferentes ocasiones, el bebé graba la vibración de esa emoción, conoce el patrón como si aprendiera la música de una canción; y cuando nace, trae el patrón, y crea la letra a través de las experiencias de vida para igualar la conducta aprendida en la vida intrauterina.

El óvulo de nuestra madre y el espermatozoide de nuestro padre, antes de su encuentro y fusión, ya estaban impregnados de sus pensamientos y emociones que nos han influido mental y físicamente a lo largo de nuestra vida.

Impregnados pensamientos y sentimientos

Guardamos memoria de nuestras abuelas, biabuelas… El óvulo de nuestra madre se formó mientras ella estaba en el vientre materno de la suya, es decir, en nuestra abuela, de manera que se pasa un legado generacional. La NEMÉTICA lo estudia.

Recientes descubrimientos nos muestran que el agua de nuestro cuerpo, puede guardar memoria.

¿Qué descubrimientos científicos nos aportan claves para comprender cómo se guarda la memoria prenatal?

El AGUA HEXAGONAL, AGUA CRISTAL. Agua viva, la llamada agua cristal, se estructura formando hexágonos en una danza que dura cienmillonésimas de segundo, gracias a los enlaces de hidrógeno. Se ha podido comprobar por resonancia magnética nuclear.

La doctora Esther del Río ha descubierto que parte del agua de nuestro cuerpo está en un estado intermedio entre líquido y sólido, que tiene las propiedades de los líquidos y los cristales ópticos.

Estos cristales, llamados clatatros, se forman con 37 moléculas de agua, (H2 O)37. Nuestro organismo se comporta como un gran ordenador con pantalla de cristal líquido, capaz de relacionarse en millonésimas de segundo, tanto con el interior como con el exterior, así como con el cerebro y el corazón.

El agua en los seres vivos

¿Cómo podemos vivenciar escenas del pasado de nuestra vida intrauterina, nacimiento y primera infancia?

Diversidad de métodos y herramientas para explorar el subconsciente.

La terapia craneosacral, el renacimiento…

Destaco especialmente al doctor Francisco Moya, quien después de dedicarse 40 años como médico radiólogo a la tecnología más puntera para diagnóstico, comenzó a practicar con sus pacientes mediante relajación profunda, llevándoles a un estado de duermevela, en el cual el cerebro emite ondas zeta, que facilita revivir escenas del pasado, de la infancia de la persona, que han podido dejar una impronta causante de su enfermedad actual.

El éxito que está teniendo es enorme: curaciones de cáncer, ELA… etc.

También está aplicando su técnica que ha titulado PALINGENESIA, que significa volver a nacer; lo aplica con adolescentes y niños con problemas, y afirma que el resultado es extraordinario, porque niños y adolescentes están más abiertos.

1001 Primeros Días

Ojalá algún día pueda ser realidad también en España la iniciativa 1001 PRIMEROS DÍAS. En Reino Unido hubo una alianza enfocada en cuidar el comienzo de la vida, porque después de años de investigaciones demostraron con cifras que se ahorraría (en disminución de violencia, drogadicción, criminalidad) el equivalente a 2/3 del gasto dedicado a defensa.

Amargi, Retorno a la Madre

Toda la charla podría haberse resumido en esta diapositiva:

Amargi, Retorno a la Madre

La palabra más antigua que designa LIBERTAD es AMARGI, expresión sumeria que significa RETORNO A LA MADRE.

Hasta aquí el resumen de mi intervención. La presentación completa puede descargarse desde el enlace: Aportes de la nueva biología para la práctica de la educación prenatal.

Asimismo, si se desean ampliar o consultar algunas referencias científicas mencionadas en esta presentación, pueden consultarse en el artículo Nuevos fundamentos biológicos para la práctica de la educación prenatal, dentro de la obra colectiva Educación Prenatal y Pedagogía Prenatal: Nuevas perspectivas para la investigación, la enseñanza y la formación, editada por REDIPE.

María Jesús Blázquez
Integrante de ANEP