Muchas gracias Dr. Michel Odent (1930 – 2025)

 

Desde Anep, España, queremos dar nuestra más sincera y sentida despedida a Michel Odent, médico obstetra, que falleció el 19 de agosto del 2025, tras una dilatada carrera al servicio de ayudar a las mujeres embarazadas y a los bebés con la finalidad de poder vivir un mejor periodo durante la gestación, así como de dignificar y humanizar el momento del nacimiento. Para ello desarrolló una amplia investigación científica, a lo largo de su vida, sobre la etapa prenatal, el nacimiento y la lactancia materna y, a través de ello, contribuir a hacer de este mundo un lugar mejor para las futuras generaciones.

Pionero, en muchos aspectos, en el campo de la obstetricia, siempre fue más allá de los métodos convencionales al uso, y le dio una nueva dimensión más humana al momento del nacimiento.

El doctor Michel Odent nació en Francia en el 1930, fue Jefe de las Unidades de Cirugía y Maternidad del Hospital Público de Pithiviers entre 1962 y 1985, posteriormente se trasladó a Londres y fundó el Centro de Investigación de Salud Primaria, creando una base de datos para mostrar como el periodo que va desde la concepción hasta el primer año de vida, influencian la salud, el comportamiento y el potencial humano a largo plazo.

En los años 70, introdujo los conceptos de “sala de partos como en casa” y “piscinas para partos” en las maternidades hospitalarias. Autor del primer artículo sobre literatura médica acerca de la utilización de las piscinas para partos (Lancet, 1983), así como del primero sobre la iniciación a la lactancia materna durante la siguiente hora al nacimiento. También fue pionero al escribir el novedoso artículo para obstetras “Gate Control Theory of Pain” (Teoría del Control de la Puerta del Dolor).

Junto con M. Louise Aucher, creadora del canto prenatal, organizó en la Maternidad del Hospital de Pithiviers, (Francia) los primeros talleres de canto para embarazadas.

Fue el primero, también, en hablar de la importante “Función de la Alegría en el Embarazo” como medio para contrarrestar las dañinas hormonas del estrés.

Y este fue, justamente, el título de la ponencia que nos presentó, cuando le invitamos a participar en el Primer Congreso Internacional de Pedagogía Prenatal, celebrado en mayo del 2020, organizado conjuntamente con REDIPE, la Red Iberoamericana de Pedagogía, la Universidad Autónoma de Madrid y ANEP, España.

Desde el primer momento que contactamos con él, en diciembre del 2019, nos dijo que sí, y tuvimos el gran honor de estar presentes en la grabación de su ponencia. Tenía en aquel momento 90 años. Tuvimos la grata sorpresa de encontrarnos con un ser humano de una extraordinaria sencillez y lucidez: natural, cercano, asequible, de una gran calidez, y un discurso fluido. Se sentía que le apasionaba el tema y nos emocionaba oírle. Disfrutamos durante más de una hora de su presencia, y en ningún momento sentimos el más mínimo cansancio de su parte.

 

En el marco de aquella grabación, Michel Odent tuvo también ocasión de escuchar, con curiosidad y alegría, un adelanto de los primeros aportes en Pedagogía prenatal por parte de Sebastián Franco Llanos,  uno de los miembros más jóvenes vinculados a ANEP España. Manifestó su deseo de conocer más acerca de esta propuesta y se mostró gratamente sorprendido por el pronto interés de la juventud en apoyar a profundidad la educación prenatal. Entre sonrisas y palabras de aliento, nos dejó una invitación explícita a seguir difundiendo y consolidando el camino sembrado en los «hijos jóvenes» que continúan creciendo de la mano de ANEP España. Otros miembros de ANEP de amplia trayectoria, también tuvieron el privilegio de conocerlo personalmente a través de sus cursos.

En su libro “La vida fetal, el nacimiento y el futuro de la humanidad”, hace un planteamiento muy interesante en relación con los tiempos que estamos viviendo y, que nos lleva a reflexionar sobre la urgente necesidad de reconectar con la Madre Tierra y de establecer una relación más respetuosa y en armonía con ella.

“La última forma de amor entre los humanos debería ser el amor a la Naturaleza, un gran respeto hacia la Madre tierra. Durante la primera hora que sigue al nacimiento, el primer contacto del bebé con su madre es un periodo crítico en el desarrollo de la capacidad de respeto a la Naturaleza. Debe de existir algo en común entre la relación con la madre y la relación con la Madre Tierra.

Cuando el proceso del nacimiento se vea como un periodo de suma importancia en el desarrollo de la capacidad de amar, ocurrirá la revolución en nuestra visión de la violencia”.

Nos ha dejado una valiosa herencia a través de sus libros, la Base de Datos Primal Health Research: www.primalhealthresearch.com) y el sitio www.wombecology.com, creados con el propósito de transmitir el hecho de que la fase más decisiva de la ecología humana es la ecología pre- y perinatal.

Carmen Carballo Basadre
Presidenta de ANEP, España